viernes, 20 de junio de 2014

LO CONFIESO

LO CONFIESO

Ayer me tentaron los  demonios, el mal que habita en mí tomó el mando,  lo confieso puse las noticias, sí señores, quien me conoce sabe que esto solo sucede un par de veces al año, celebro que más que una coronación,  fuera una momificación de una especie en vías de extinción.

Fueron quince minutos en los que navegué entre canales de televisión, nos tienen miedo, ¡si señores!  somos ciudadanos con capacidad de pensar y eso jode.

Políticos y bancos corruptos,  señores de  traje y corbata con  nombres y apellidos  mal llamados “mercados financieros”, han expulsado a la ciudadanía del sistema democrático y se han proclamado herederos de un sistema,  tecnocracia neoliberal, estableciendo las bases de la nueva esclavitud.

Ni monarquía ni circo.

Un circo que ya ha desaparecido  para dar paso a la realidad social, cruda, desnuda y cruel, ni sanidad, ni vivienda, ni educación y ahora ni libertad de expresión.

Os recuerdo que esta crisis nunca ha existido,  en su día los mercados financieros (con nombres y apellidos) especularon con el dinero de la ciudadanía, ahora muchos de ellos cobran jubilaciones que ponen los pelos de punta, otros cobran unas indemnizaciones que dan ganas de hacer una barbaridad, todo ese dinero que debería estar invertido en educación, sanidad,  investigación,  vivienda, etc. está en manos de unos pocos, no es de extrañar que las fortunas de  este país crecieran un 13%, en detrimento del poder adquisitivo de millones de ciudadanos, no lo olvidéis.

Esta crisis es un invento y,  como la propaganda  del régimen franquista, se han dedicado a proclamar salvas de una recesión  fruto de una burbuja inmobiliaria, nada más lejos de la verdad, especularon bancos y mercados financieros (recordad que todo lleva identificación, hay personas con DNI detrás de todo ello) con el dinero de los ciudadanos y políticos corruptos recibieron sobres y mal llamados regalos, que en mi pueblo se llaman SOBORNOS. ¿Crisis? Señores a esto en mi pueblo se le llama ROBAR. No hablo de los daños colaterales, porque entonces más que ladrones les llamaría genocidas.

Otro día os hablaré del origen algunas fortunas de nuestro país, ya veréis os divertiréis.


Recordad somos libertad.
Mª Carmen Martínez