miércoles, 29 de febrero de 2012

Séptima Reflexión.

Hoy miércoles, 29 de febrero, 15:24 horas, no puedo contener mi indignación ante lo que veo y escucho en las noticias. Explican que el Banco Central Europeo ha dado luz verde a más 529.000 millones de euros, sí señores, han leído bien, 529.000 millones de euros en créditos baratos para los bancos y, todo sea dicho de paso, para su deficitaria economía, aunque por lo que he podido escuchar tienen garantizada su financiación hasta el 2015, si señores, como lo oyen.

Yo debo ser gilipollas, les dan el dinero sin saber en concepto de qué ni para qué. Me falta tiempo para ir a la oficina de mi entidad bancaria, y pedir un préstamo para sanear mi economía deficitaria, seguro que lo único que consigo es que me acompañen a la puerta de salida, eso si lo hacen. Pero yo no soy un banco y ni tengo un hermano mayor llamado Banco Central Europeo, que da por la patilla y sin garantías de cobrar unos millones de euros de nada. La razón es la siguiente: existen unas cosas llamadas gobiernos, que aglutinan los impuestos de un montón de personas llamadas ciudadanos, éstos últimos y sus impuestos son los que garantizan el cobro de esos 529.000 millones de euros dados a los bancos, seamos correctos, no son dados son prestados a interés muy bajo y sin garantía ninguna de devolución. Como los gobiernos suelen ser de carácter generoso, seguro que al final acaban pagando la deuda, en aras de los mercados y la economía de unos pocos. ¿Cómo se hace? Fácil, recortando los gastos en sanidad y educación de la mayoría de ciudadanos, en realidad no es recortar, redistribuyen el dinero de forma diferente, antes la prioridad era la sanidad y educación de la mayor parte de la ciudadanía y ahora la prioridad son los bancos, es decir unos pocos. ¿Sería lícito desahuciar a los bancos si éstos no devuelven el dinero?

Mi indignación ha aumentado cuando tildan de incidente grave, la rotura de los cristales de la bolsa de Barcelona y de una oficina bancaria. SEÑORES, ENTENDAMONOS BIEN, lo realmente grave es que se destine dinero a la banca, dinero que ha cubierto un agujero financiero hecho en su mayor parte por el impago de hipotecas, estas hipotecas con la inyección de dinero ya han sido cobradas, pero estos estafadores siguen desahuciando a ciudadanos, así que cobran de los gobiernos y del Banco Central Europeo los impagos y como es lógico se apropian del bien fruto del impago. A esto lo llamo robar y es realmente GRAVE.

Quieren hacerme creer que unos señores con nombres y apellidos, que han robado a millones de ciudadanos, son mercados, economía, gobiernos, cuando sencillamente son delincuentes que pretenden decidir un destino NO elegido democráticamente. La distribución de mis impuestos es clara, prioritaria y tiene un destino claro: sanidad y educación. Los bancos todos a la mierda.