lunes, 20 de diciembre de 2010

Sexta Reflexión

Digamos que ahora hay que posicionarse e implicarse mucho más. Ahora pretenden llamar delincuentes a todas aquellas personas que hacemos intercambio de ficheros. ¿Por qué no prohíben los mercadillos de intercambio de revistas, libros y cromos? ¿Desde cuándo el intercambio es un delito?

Resulta que la cultura es patrimonio de unos pocos y el intercambio ha de estar regulado por el gobierno, como las vacunas, como la educación y un largo etc. Resulta que nosotros como individuos no tenemos vela en nuestro propio entierro. Un voto no es un cheque en blanco.

Estamos ante un momento en el que lejos de derribar las barreras de todo tipo, se crean como constante. Barreras entre países, barreras culturales, barreras intelectuales, etc son la bandera de un sistema al que hemos sucumbido por dejadez.

La dejadez pasa factura, porque acomodarnos y sentir que los días pasan entre crítica y lamentaciones es más fácil que salir y actuar en coherencia.

Tildan de charlatanes a todo aquel que propone llegar a esa coherencia alimentando el espíritu, un alimento que sólo puede construirse desde un viaje hacia las entrañas de uno mismo.

Me sumo a la lista de charlatanes porque en si queremos una humanidad sana, cada uno de nosotros tiene que despertar lo que en realidad es y no lo que piensa que es.

Es el principio, despertar, porque las conexiones espirituales, los arquetipos ya residen y actúan, simplemente es ser conscientes de esa parte.

Hasta ahora hemos experimentado la conexión viviendo desde el no-ser, es lo que nos ha dado esta estructura social, basada en el consumo y en las falsas necesidades. Ha llegado el momento de vivir desde el SER que somos en mayúsculas, ahora ya no más contrastes de energías, nacemos siendo conexión. Nos han arraigado el concepto de diferencia cuando en realidad somos en esencia iguales pero con distintas peculiaridades, que no es lo mismo.

Como muy bien dice Maria Sabino, la sabiduría es como la placenta, nacemos con ella, pero dormita. Ahí es donde entra el Universo entretejiendo conexiones. El Universo se experimenta a través nuestro, es por ello que vivir desde la desconexión total es imposible, pues no está en nuestra naturaleza, en nuestro principio.

Son la conexiones que la red permite enlazar para nutrir estos nuevos conceptos que ya no son patrimonio ni de religiones, ni de intelectuales, ni de gobiernos, ni de nada ni nadie. La red permite un intercambio de ideas y trabajos fuera de las estructuras convencionales, rompiendo el sistema de castas establecido en silencio y a conveniencia de los que siguen formando parte de los poderes tal y como los conocemos hoy en día.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Quinta Reflexión

¿Realmente sabemos lo que sucede dentro nuestro?

La realidad de wikileaks, entre otras manifiesta la gran incoherencia del ser humano, buscamos honestidad en instituciones, deporte, etc, cuando nosotros vivimos sin ser coherentes con nosotros mismos.

La revolución silenciosa pasa por el autoconocimiento y liberación de condicionamientos. Nos han educado para competir cuando ya no es necesario, nos han educado para complacer a los demás renunciando a uno mismo como algo natural, nos han dado a entender que las emociones hay que silenciarlas al fondo de nuestro abismo.

El camino del autoconocimiento implica entrega y responsabilidad. Es un camino en donde desgranar nuestra integridad y pasiones más escondidas, en donde afloran los miedos e inseguridades, en donde al fin y al cabo nos conduce a la conciencia.

El camino del autoconocimiento cimienta la libertad más absoluta, porque otorga plena responsabilidad del individuo a decidir.

Los acontecimientos que estamos viendo y que veremos, nos muestran un mundo aparente, sin contenido, sin pasión por la vida, sin empatía, un mundo lleno de separación, sin lugar a dudas reflejo de lo que somos o hemos sido.

Ahora la revolución silenciosa trae un nuevo concepto de humanidad la que despierta a la conciencia de sí misma.

Es momento de revisar lo que sucede alrededor y de revisarnos a nosotros mismos y preguntarnos si estoy viviendo con un sentido íntegro y coherente, o sencillamente estoy viviendo estancado, con relaciones que se han convertido en rutina, así son nuestras instituciones, rutinarias y costumbristas, donde nada cambia porque en nuestra vida individual no aceptamos el cambio como salto y desarrollo individual.

La hipocresía en la que vivimos no es otra cosa la hipocresía con la que vivimos nuestras vidas cotidianas. La vida pide a gritos ser vivida con la intensidad y entrega merecidas, sentir lo que se cuece es un primer paso, un despertar.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Cuarta Reflexión

Siguiendo los sucesos, España con el espacio aéreo militarizado como quien no dice la cosa, Wikileaks mostrando una parte de la realidad oculta por gobiernos y corporaciones, lo importante es, tal como dice Chomsky, aquello que no se está diciendo.

La red nos ha ayudado a crear unos sellos de identidad mucho más individualizados, sólo en apariencia, ahora no son necesarios ciertos criterios, las clasificaciones socio-económicas tal y como las hemos conocido han desaparecido.

Como dicen muchos expertos en telecomunicaciones, se ha llegado a ese punto de masa crítica, quien pretenda afirmar su alcance es un inconsciente. En realidad nadie tiene ni la capacidad técnica para saberlo y medir el grado de maldad o bondad, es una visión reduccionista de la propia dimensión de este nuevo medio.

En este mundo virtual en donde no es difícil expresarse y en donde todos tenemos igual cabida, se están afianzando valores solidarios y nuevas maneras de expandir noticias que están fuera del control de grandes corporaciones, por ejemplo, sólo hay que buscar a cualquier empresa en un buscador para encontrarnos con alguna noticia sobre sus dudosas actividades, evidentemente son noticias que no salen en los informativos.

El efecto de la reunión del Club Builderberg, corrió como la pólvora en la red. La impunidad con la que actúan ya no es tanta, el consumidor tiene la oportunidad de invertir el dinero en empresas con mayor trasparencia comercial, respetuosas con los valores humanitarios. Existen unos principios universales que en la red están generando nuevos ciudadanos, comprometidos, llenando de gestos que están ayudando a cambiar la economía y un capitalismo que se ha creído con la potestad de ser propietario hasta de la vida, porque si alguien no lo sabe, todo nuevo descubrimiento está patentado, aunque eso suponga patentar a la misma naturaleza.

Se sabe que el Aspartame es peligroso para la salud y a los gobiernos les importa una mierda ¿es así como velan por nuestra salud? Las grandes incoherencias del sistema salen a la luz, empujadas por una verdad demasiado escandalosa, cuestionando los sistemas sanitarios, corporaciones farmacéuticas y también las formas de relacionarnos.

Se incide en la poca capacidad para discernir y procesar la información en internet ¿desde cuándo hemos tenido absoluta libertad para hacerlo?

La masa como una entidad consciente, infantil que se la debía guiar, dar lo que corporaciones y gobiernos han creído oportuno, haciéndonos un favor, protegiéndonos, siempre protegiéndonos ¿de qué? Tanta protección ha creado un efecto revote, porque en una película diseñada por unos cuantos, nos hemos dado cuenta de lo muy al margen que nos quieren tener. Una parte de masa ha madurado hasta el punto crítico, porque una masa construida por personas inteligentes, con capacidad de reflexionar y de actuar libremente no se la tiene que proteger, sino que se le ha de dejar su espacio y criterios propios, sino ella misma buscará la manera de expresarse.

Existe una tendencia en valorar a la masa, audiencia, usuarios, consumidores, como lerdos ignorantes, sin tener en cuenta que sí existe un porcentaje de personas maduras, que saben elegir, porque han conseguido cierta madurez, que no sólo dan los estudios, sino personas que se hacen preguntas, buscan respuestas coherentes y lo importante, un gran número de personas que les mueven otros principios, como el Amor, contrario al Temor.

Así pues tenemos una parte de masa manipulada con el temor, siendo éste una bandera para justificar cualquier decisión económica y política, y otra masa que se mueve desde el amor, un principio de libertad, que quiere lo mejor para sí misma y que no cree en todo lo que dictan unas normas y leyes adecuadas para unos pocos.

Uno no puede dar las espalda un pasado reciente, nos recomiendan la vacuna contra la gripe A, bajo la amenaza de una gran pandemia en la que morirán un gran número de personas, cosa que no ha sucedido. Otro caso, vacunar contra el papiloma, nadie explicó las gravísimas secuelas que podrían tener las niñas, nadie informó de los efectos secundarios, se vacunaron a las niñas en los colegios casi por cojones, sin respetar la última autoridad y el derecho a decidir de los padres. Se desinformó deliberadamente y se desconocen los efectos secundarios a largo plazo, todo esto apadrinado por los gobiernos, con leyes hechas a su medida.

Un despertar no es mucho, pero su efecto dominó y acumulativo, es una ola imparable. La sociedad centrada en el miedo y en las clases, en la especulación y sin tener en absoluto en cuenta los valores humanitarios, tarde o temprano tenía que acabar y ha llegado el momento. Demasiadas tomaduras de pelo para una masa inteligente, con memoria, capacidad de reflexión y responsable de sí misma.

Despertar a la vida es despertar a lo humano. Demos gracias a esta sociedad enferma, que está buscando como puede su medicina, los valores humanitarios. La confianza en el factor humano son piezas clave y la red una gran plataforma en dónde expandir estos valores y compartirlos, sin etiquetas.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Tercera Reflexion

La responsable de estas palabras es la red. Un cajón de sastre, en él cabe todo e incluso esta frase se queda corta.

No quiero pecar de ingenua, pero cierto es que acerca de la red existen tantos amores como odios. Ejercer el control sobre ella es harto difícil, por no decir imposible.

Se cuestiona a los usuarios, pero a decir verdad aunque podría decir que el nivel técnico no es elevado pone en relevancia el potencial creativo y destructivo.

Del poder destructivo ya se ocupan los demás medios en propagarlo a grito y megáfono, en una sociedad en donde el miedo es la moneda de cambio, se incide en sobremanera en la parte más negativa de la red. Detrás de eso está la excusa, el trasladar los valores residentes en la realidad a la red, sin tener en cuenta el potencial creativo.

En un mundo lleno de castas, la red oxigena nuestra capacidad creativa dándonos a todos una oportunidad de mostrar nuestras capacidades creativas. Uno tiene la libertad absoluta de expresarse.

La red permite gestionar el potencial creativo de cada uno, así pues en el contexto de la revolución silenciosa, esto es crucial, porque dicho potencial multiplica y demuestra que existen alternativas a los condicionamientos de nuestra estructura social. La creatividad ya no es una casta de unos pocos, se ha universalizado.

En la red no nos podemos calificar de consumidores sino que somos “usuarios”, cosa muy distinta, el consumidor se adapta a los contenidos y un usuario tiene la capacidad de crearlos.


domingo, 12 de diciembre de 2010

Segunda Reflexion

Estamos ante un reto, romper cadenas. Puede sonar fácil, pero no es así. Romper es lanzarse al vacío, es no tener excusas para no hacer lo que de verdad uno está sintiendo.

Existen muchos tipos de cadenas, no hay más que ver la televisión para darnos cuenta de las cadenas, falsas necesidades que nos generan a través de los anuncios publicitarios. Nadie nos apunta con una pistola para aceptar estas cadenas, pero hemos crecido sujetados a ellas, liberarnos desde el perdón y la comprensión, es una ardua tarea que nos enfrenta a nosotros mismos.

La clave de esta revolución silenciosa es que nos obliga a enfrentarnos a nosotros mismos, con las luces y sombras que esto implica. La crítica, como excusa ya no tiene espacio, porque no cambia nada. Critico lo que veo, lo que leo, pero no estoy haciendo nada para que mejore. Critico ideas sin respetarlas y siempre con la supremacía de la razón justificándolo todo.

La razón uno de los grandes logros también ahora será nuestra gran destructora, porque en la razón no hay espacio para las emociones. El camino ha de labrarse desde las emociones, siendo responsables de lo que sentimos. Dotando a estas emociones de una realidad necesaria sin máscaras.

Esta sociedad basada en el temor constante, en los miedos y en la falta de confianza ha hecho mella pero también nos ha conducido a este punto crítico. También es una sociedad de dependencias, todas y cada una de ellas, dependencias, emocionales, dependencias físicas, dependencias de todo tipo han castrando nuestras libertades más personales, anestesiándolas.

Lleva años desarrollándose esta revolución silenciosa, llena de conciencia, empujándonos inexorablemente a aceptar que toda nuestra realidad está conectada y está en sincronicidad con todo lo que nos rodea. Ninguna cadena tiene sentido.

Es momento de parar y pensar a qué me siento encadenado y por qué. Porque la realidad nos obliga responsabilizarnos de nosotros mismos, a medirnos en valentía y en capacidad de amar.

La revolución silenciosa despierta en nosotros mismos de forma natural, cuando el desencanto, la tibieza, se instalan en la vida y la intensidad del amor desaparece.